Si algo puede emocionarme, es ver esta foto y pensar en lo que sintió mi hermano. Recuerdo cuando lloró porque le cambiaron El Chavo de hora por las olimpiadas de Barcelona, hace 16 años. Aún hoy sabe a qué hora dan cada programa de Chespirito, y que a nadie se le ocurra intentar cambiarlo.
Filed under: Familia, Personal, Televisión, Uncategorized | Etiquetado: chespirito rigo | 1 comentario