
Si algo puede emocionarme, es ver esta foto y pensar en lo que sintió mi hermano. Recuerdo cuando lloró porque le cambiaron El Chavo de hora por las olimpiadas de Barcelona, hace 16 años. Aún hoy sabe a qué hora dan cada programa de Chespirito, y que a nadie se le ocurra intentar cambiarlo.

Esta entrada fue publicada el
Abril 27, 2008 en 12:24 pm y está archivado en Familia, Personal, Televisión, Uncategorized. Etiquetado: chespirito rigo. Puedes seguir los comentarios a esta entrada a través de RSS 2.0 feed.
Puedes deja un comentario, o trackback desde tu propio sitio.
Abril 27, 2008 a las 7:47 pm
Ay que bello!!! Que envidia (de la buena)! Y la foto simplemente fenomenal!!!